2 de enero de 2013

Las Mejores Películas del 2012.



10. “Looking for a friend for the End of the World”

Pequeña, sencilla comedia que nos entrega un panorama apocalíptico pero recogedor en las manos de sus protagonistas. Extraña química existe entre ambos personajes, esa peculiar manera de relacionarse es suficiente para sostener el filme durante su trayecto, lo cual resulta finalmente en una gracia pues el transcurrir de la cinta apunta hacia la simple y bella levedad de esperar la muerte en los días finales de la humanidad. Cualquiera que pueda hacer comedia de esto y no caer en los recurrentes excesos y lugares comunes merece un lugar acá.
Eso, y que por primera vez Knightley está adorable.


9. “ Argo”

Director, no actor. Director, no actor. Debiese estar escrito en la pizarra de Ben. Affleck sabe imprimirle nervio a la cinta, primero presentando didácticamente los violentos hechos políticos en los que se basa esta historia; luego, mostrando el conflicto de los protagonistas; y a partir de allí, generando en el espectador una adrenalina que se acrecienta con el paso de los minutos, logrando un potente clímax en una larguísima secuencia final, con el plan de huída en marcha. El acierto de Argo reside en conseguir que un guión denso se mire por donde se mire, acabe siendo hasta emocionante. Todo lo contrario que la actuación de Ben Affleck, con cara de pasmado una y otra vez.


8. “ TED”

Define la comedia desde ahora en adelante, “Ted” comienza como una simple sátira sobre un oso de felpa con malos modales y vicios varios, pero se transforma en una ingeniosa historia sobre la amistad, las relaciones humanas y la idiosincrasia americana. Su fortaleza: los diálogos funcionan en cualquier parte y con cualquier personaje, el talento de McFarlane calza a la perfección en la pantalla grande donde puede expresar, finalmente, todas sus facetas e histrionismo. Un filme que refresca el deteriorado panorama del humor actual, se aleja de los lugares comunes y la risa barata y enlatada. A destacar: Los personajes secundarios realmente se lucen, Flash Gordon Rules!


7. “Looper”

Una de las grandes revelaciones del 2012, bajo presupuesto, refrescante propuesta. ‘Looper’ sigue el esquema clásico del film noir sin disimulo, y su comunión con la sci-fi se hace tan armoniosa, tan lúcida, que cuando surgen las preguntas al respecto de las paradojas temporales Johnson lo arregla todo de un plumazo en una muy inteligente conversación entre los dos Joe en una cafetería. A partir de ahí, el espectáculo sigue, con dosificada acción, pero el cine negro sigue siendo el tono del relato.  Para sorpresa del respetable la cinta no solo se inserta en los siempre interesantes viajes en el tiempo, atreviéndose a tirar por tierra todas las teorías y pajas mentales que surgen a raíz de las paradojas que un viaje en el tiempo provocaría. Pura delicatessen para los sentidos más cinéfilos.
Sus protagonistas, el mismo protagonista, son anti héroes, individuos torturados por sus pasados que se han redimido y que intentan justificar el rumbo de sus acciones desde su propio punto de vista moral... el cual nunca termina por ser equlibrado.


6. “Ruby Sparks”

Me robó el corazón. Una película sobre relaciones en pareja escrita y pensada por un pareja de actores en la vida real que mezcla el realismo mágico, las obsesiones y la superación. Sin dudas es una cinta diferente. No pretendo decir que es una propuesta única en la historia del séptimo arte —a estas alturas es prácticamente imposible lograr algo semejante— pero sí que es fresca y original comparada con la inmensa mayoría de los estrenos que nos llegan cada semana. Dicen que el amor se acaba. O que es un invento publicitario. Y que la rutina es letal. Podemos estar un rato soltando tópicos. Lo cierto es que las relaciones amorosas no son tan sencillas como las pintan en las películas. “Ruby Sparks” se hace cargo de los aburrimientos, rutinas y quiebres de manera original y novedosa.


5. “007: Skyfall”

Nunca pensaría en tener una Bond movie en el Ranking, pero Skyfall se ganó su puesto. Un 007 íntimo, derrapado, acabado. Un Bardem extraordinario que consume los pocos minutos en pantalla y opaca a resto del reparto, y una apuesta distinta lejos del típico glamour inglés en manos de un Sam Mendes que rinde homenaje de manera correcta al legado Bond. ‘Skyfall’ no es una película de James Bond al uso, llegando al punto en el que reniega de alguna de sus principales constantes. Otro de los rasgos distintivos es que James Bond jamás había sido presentado como un héroe tan vulnerable (tanto en lo físico como en lo emocional), algo que casa perfectamente no sólo con la línea de renovación que plantea el guión, sino que sirve para explorar un detalle que la franquicia siempre había ignorado: Lo prescindibles que son realmente los personajes que interpretan a los protagonistas de la historia.

Quizá no estemos ante la mejor entrega de la franquicia, pero sí que estamos ante la más elegante en cuando a la puesta en escena, ya que Mendes consigue equilibrar la necesidad de emoción (brillante el prólogo) con la belleza visual (la lucha entre sombras con el francotirador) contando también con una historia que se desmarca de sus antecesores.

4. “Chronicle”

Lejos, la mayor sorpresa del 2012. Su falta de marketing la hizo posicionarse incluso como una “boys movie” o una cinta más del tipo “Blair Witch Project”. Esta “mala fama” le hizo muy bien a “Chronicle” porque lo suyo es todo innovación en el género de los superhéroes y la apuesta visual que se puede lograr en la ciencia ficción.

No solo relata la adquisición de extraños superpoderes por parte de tres amigos, sino que describe el temprano y sufrido trayecto hacia la villanía de uno de sus miembros. La cinta es el mejor ejercicio que se puede realizar con bajo prespuesto y buenas ideas gráficas, su apuesta es por lo provocador, tránsito a lo oscuro e inquietante, reforzada por las interpretaciones naturales de un trío de actores poco conocidos.
Dinamismo puro.


3. “Batman: The Dark Knight Rises” 


El final de la trilogía se mantiene a la altura del desafío, si bien la película nunca alcanza la brillantez de El Caballero Oscuro, pero mantiene la urgencia moral y sus instintos pulp, en el marco de la seriedad, que se reafirma poderosamente en la necesidad del heroísmo en un mundo derrotado. El subtexto político del film está mucho más desarrollado que las ideas de El Caballero Oscuro. Es la película que se le permite a un cineasta cuando se le deja campar a sus anchas. Nolan por donde se le mire.

Eso y escuchar el acento de Bane una y otra vez.



2. “Holy Motors”

No estamos, eso sí, ante una película apta para todos los paladares cinematográficas, ya que, guste o no, ‘Holy Motors’ es una obra surgida de un creador que se sabe libre para hacer lo que le venga en gana, algo tan estimulante como peligroso a priori. Se trata de una bofetada al cine convencional. Ya en su desconcertante prólogo, ‘Holy Motors’ planta las semillas de un espectáculo que en ningún momento engaña al espectador sobre su propia naturaleza: Una sucesión de historias sin aparente conexión entre sí y en el que todo vale, no tanto con la intención de espantar al espectador como la de mostrar varias muestras de progresiva decadencia en la que incluso lo más bello es una mera excusa para retorcer lo que vamos a ver en pantalla. En definitiva, ‘Holy Motors’ es una de las películas más singulares de los últimos años y lo más normal es que genere reacciones muy encontradas: Grotesca, digna, dantesca, absorbente, fea, fascinante, irregular, fantástica, rara,… Este vaivén de calificativos, y los que no están en la lista, servirían para describir perfectamente la última obra de Leos Carax, un director tan inclasificable que aborda en “Holy Motors” su mayor desafío cinematográfico.

En plena época de la vacuidad argumental, del progreso técnico y digital y del cine entendido como una mera fábrica de ganar premios y millones, Carax asesta una dura bofetada a un público dormido por estar viendo siempre las mismas imágenes en pantalla ofreciendo algo distinto, una obra que se salta todos los convencionalismos y que muta, se reinventa cada vez que Oscar sale de su coche asumiendo un nuevo rol. Para ello, recurre a una estética bellísima pero recorrida por un feísmo casi molesto, abre y cierra cada nueva historia de una manera exagerada, inesperada, desafiante. Y esto puede hacerle ganar el rechazo de muchos de los que la vean.
A preparar el estomago se ha dicho.


1.    “Moonrise Kingdom”

El mejor Wes Anderson finalmente, preciosa historia y el apoyo de un eternamente correcto reparto. Anderson nos regala la que probablemente sea la película más bella del año, en la que el niño que lleva dentro toma el mando sin complejos. Una mirada al eterno verano de la infancia. Así, con una libertad extrema en la que cada detalle está cuidado al máximo, lo que inevitablemente la convierte, también, en una de las más melancólicas. El mundo de las historias de Anderson parece ser increíblemente artificial, no sólo en esta última, sino también en sus seis anteriores entregas. Sus historias, personajes, motivos y escenarios son parte de un montaje explícitamente irreal y no necesariamente lógico, que aprovecha al máximo los recursos narrativos que el cine ofrece. Sin embargo, los temas que aborda en sus películas distan de ser así, pues son innegablemente profundos y genuinos.
Fuera de la historia terriblemente nostálgica, el diseño de arte es digno de una ovación de pie, mundial. El diseño de producción es un elemento esencial en todas las películas de Anderson; los colores, el vestuario y hasta la más mínima pieza de utilería nos dicen algo sobre la escena o sobre el personaje. Pero Anderson no se conforma con usar el diseño de arte como un elemento narrativo, aprovecha y lo hace increíblemente estético. La película tiene una paleta de colores definida, un vestuario intricado e ingenioso (la enfermería y el traje de enfermos es increíble) y una serie de props particulares.

El soundtrack y la fotografía son como en todas sus películas, un elemento sabiamente aprovechado, con viñetas acompañadas por canciones que no podrían ser otras y movimientos de cámara exagerados que añaden a lo fantástico que es el mundo de Anderson. Y aunque el exceso de intelectualidad de este par de adolescentes y el cuidado esteticismo en la puesta en escena pueda parecer que juegan en contra de la emotividad de la película, el armado total de la propuesta es de tal nivel que si uno acepta la invitación, cae rendido ante el resultado. Eso si, acá no hay que esperar realismo, esto es un cuento. Un cuento, muy bien contado

Las constantes de su obra permanecen: adultos que parecen niños, niños que se conducen como adultos, grandes repartos, melancolía y hasta cierta tristeza, agudo sentido del humor, familias poco convencionales pero amorosas, personajes inadaptados, situaciones absurdas, diálogos bien estructurados, tonos ocres o colores estridentes y brillantes, efectivas bandas sonoras y selecciones musicales. Una apuesta íntima y segura.

27 de diciembre de 2011

Las 10 Mejores Películas del 2011

Vuelve el Ranking del Abuelo Cine.





10. MARGIN CALL

Sostenida durante una noche, en un escenario casi único y centrada en la forma de reaccionar de cada uno de los que van surgiendo, sin más información para aportar a lo largo de sus minutos que la ya dada al inicio, no deja, a pesar de ello, de mantener la tensión y de calar muy hondo en el espectador, ya sea porque el sentir de los personajes se transmite con eficacia, gracias a espléndidas interpretaciones, o porque nos hace retomar el enfado y temor ante el mundo en el que vivimos.

Chandor, que también ha escrito el guion, nos ofrece todos los puntos de vista para no crear un panfleto facilón y carente de capacidad denunciadora precisamente por inclinarse demasiado en una opinión. A este autor le interesan más las personas que retrata que el mensaje que, no por ello, queda en modo alguno alterado

9. MONEYBALL

Pitt es la enorme fuerza motora de la narrativa, apareciendo prácticamente en todas las escenas. Su actuación es efusiva y dinámica, con una actitud que quizás no se asemeje al verdadero Beane, pero que en pantalla cumple con el propósito de ganarse el respeto y la empatía del público. Hill, por su parte, ofrece una interpretación que continúa destacando su crecimiento histriónico con papeles que distan mucho del arquetipo del chico grosero que parecía se le iba a quedar pegado al principio de su carrera. Callado, calmado y con una excelente química con Pitt, sus parlamentos juntos están entre las mejores del largometraje.
La dirección de Miller, su primer “turno al bate” desde Capote (2005) es muy acertada y se complementa por la ágil edición que hace uso de visuales de los verdaderos Atléticos cuando lo encuentra necesario para recordarnos que esta historia, con todo y las libertades artísticas que seguramente se toma, se basa en una realidad.
“Resulta difícil no romantizar el béisbol”, repite en varias ocasiones en personaje de Beane a lo largo del filme, y ciertamente lo es. Incluso para alguien como este servidor, que no sigue el deporte y podrían importarle 

8. SUPER 8

Del primer al último fotograma, hay pasión cinéfila, conocimiento de causa y, sobre todo, compromiso con el factor humano. En este sentido, el prólogo es modélico: una lección magistral
Hay en 'Super 8' de todo, y casi todo es atractivo. Abrams consigue hacer parones de melodía que saben a gloria y, sobre todo, que no importunan el ritmo del relato, que a ratos es fascinante. Un popurrí retro de monstruos con corazón de niño, un prodigio de imparable imaginación. Esta película, una auténtica belleza, te hechizará. Pon 'Los Goonies', 'E.T.', 'Encuentros en la tercera fase' y 'La guerra de los mundos' en la batidora de 'Gremlins' - y transporta la mezcla a 1979 en el DeLorean de 'Regreso al futuro'- y tendrás el 'Super 8' de J.J. Abrams

Abrams tiene un estilo particular, que consiste en crear un gran Mcguffin (ese elemento que parece el centro de la historia pero que no es más que una excusa para hablar de algo más profundo). El McGuffin se llamaba "humo negro" en Perdidos, "monstruo" en Cloverfield y no diré su nombre en esta historia, pero lo cierto es que no importa.

7. TREE OF LIFE

Incluso para los estándares de Malick, 'The Tree of Life' representa algo extraordinario, es su trabajo más simple y más desafiante, el resultado es arte en el cine en su grado más puro. Es simplemente algo que no puedes ver en otro lado: profunda, idiosincrática, sincera y mágica; la confirmación de que el cine puede aspirar a arte.
Inspirador, casi inabordable, complejísimo, hermoso, trascendental poema en imágenes, una obra que queda para la historia del cine desde ya.
Malick volvió a desmarcarse entregando otra sinfonía. Pero no de cine clásico, sino del suyo particular, del extraordinario, pues el norteamericano es el único director del mundo que coloca la cámara en el lugar donde reposa la belleza y la empuja con la yema de los dedos de un poeta.
Malick no se vende. Cualquiera que conozca un poco la obra del realizador podrá decir lo que quiera. La ambición del director acá era tremenda, no quería una simple cinta sobre la vida, quería que su historia fuera la vida misma, su esencia y forma natural.

6. 13 ASSASINS

Lo que puede parecer un sabio ejercicio de estilo se transforma en la restitución de un género. El largo clímax que enfrenta a buenos y malos es, huelga decirlo, una lección de cine. Baña de contemporaneidad los ecos de Kurosawa, a través de su lenguaje inmersivo y su paleta cromática manipulada digitalmente. Un tour de force menos clásico de lo que parece a primera vista
Thirteen Assassins como indico en el título es su película más madura, remake de la película de 1963 y un claro homenaje a los 7 samuráis del gran maestro Akira Kurosawa. Entre sus similitudes, está la organización de la historia que si bien en la referencia teníamos tres partes, aquí son dos partes, una parte dramática donde nos ponen en antecedentes y nos sumen en esa vorágine de acontecimientos en el contexto del fin de la era Edo, para cristalizar en su final más violento. 
En una época donde una serie de elementos están a la orden del día y que se repiten de manera sistemática como si de una producción en cadena se tratase, véase desmembramientos, ralentizaciones, efectos blur. Miike apuesta por un corte más clásico un acierto sobresaliente y que sorprenderá en especial a sus detractores.
13 Asesinos es un ejercicio de clasicismo y sobriedad narrativa, amén de una espectacular reconstrucción histórica de la época edo, tan visitada por Kurosawa y otros autores en las décadas 40-60, pero también es un ejemplo mágnifico de un cine de acción con una profundidad en la psicología de los personajes y un tratamiento de la violencia que recuerda al gran Peckinpack.


5. ATTACK THE BLOCK

Energía, sentido del espectáculo, humor feroz y, lo más importante, sentido lúdico a pleno rendimiento. Lo más admirable de la película es la velocidad con que se desarrolla el conflicto, el modo en que saca partido de la pobreza de medios, el sentido del humor con que caracteriza a los personajes secundarios es cine popular del auténtico
Joe Cornish, ante la huida de Edgar Wright a producciones made in USA, parece haber cogido el relevo inglés de la revisitación cómica por la vía del homenaje iniciada en “Zombies party” y “Hot Fuzz” y dar más brío a la Serie B de “Evil Aliens”, “Feast” y “Demons 2”, bajo la mirada de formulas mainstream ochenteras en la onda “Gremlins”. De hecho sus propios protagonistas no saben dónde ubicar a las criaturas amenazantes caídas del cielo utilizando referencias potterianas, tolkianas o cinematográficas. Esa despreocupación por el entorno y la amenaza queda inicialmente expuesta en que están más inquietos por aquello que puedan ganar frente a si van a sobrevivir. 
Acertadísima en el tono y más aún en su ritmo: ochenta minutos que se pasan volando y en los que se nos implica sin posibilidad de escape. El notable trabajo realizado por su reparto (no esperéis ver a Nick Frost más que unos minutos, tiene un cameo muy limitado) aporta solidez a una historia tan sencilla como el mecanismo de un W.C.. Supervivencia bien diseminada (y musicalizada) en un guión cargado de referencias e interesantes personajes representados por pandilleros portando armas improvisadas: katanas, cuchillos, navajas o bates de béisbol. Todo vale: son ellos o esa suerte de lobos-gusiluz venidos del espacio exterior. Afortunadamente aún queda un hueco en la pandilla pensado para cualquier espectador con ganas de pasárselo bien. Así que no dudes: el viaje merece la pena.


4. RISE OF THE PLANET OF THE APES

Explota como sugerente y sugestiva bomba visual revolucionaria y guerrillera, con un tramo final donde el simbólico Golden Gate se convierte en campo de batalla con el homo sapiens haciendo frente a un durísimo rival en forma de escuadrón de primates pasadísimos de rosca… con razón.
Rupert Wyatt ha sabido resetear el concepto con ideas frescas y darle trascendencia a un material que se prestaba al ridículo o el delirio psicotrónico
Está muy claro desde el principio dónde se dirige esta película, pero su modo de llegar allí es audaz, violento y desasosegante con un apabullante clímax y enlace para la próxima entrega.


3. RANGO

Una exuberante y audaz carta de amor al spaguetti western, enmascarada como unos dibujos infantiles. Y funciona deliciosamente en ambos niveles. ‘Rango' es una especie de milagro: una comedia animada para espectadores inteligentes maravillosamente hecha, con un gran apartado visual, perversamente satírica y (¡por fin!) rodada en glorioso 2-D
Una de las más extrañas -y fascinantes- producciones de animación digital surgidas al margen de Pixar, interesante debut de Igor Verbinski en el género animado. El director de la archiconocida saga de Piratas del Caribe se ha sacado de la manga un “Camaleónico” Western (nunca mejor dicho) de peculiar sentido del humor y fastuoso apartado técnico.

Las referencias al cine de John Ford y Sergio Leone son evidentes, hay momentos de puro western, momentos conmovedores, situaciones delirantes, romance y por supuesto, todo ello bajo un marcado tono de comedia ácida. 


2. WARRIOR.

Retoma la senda dramática-atlética de Rocky, esta vez situado en el mundo de las Artes Marciales Mixtas (MMA), se trata finalmente de una auténtica película de género, un filme de boxeo de la vieja escuela. Pero está mezclada con un relato de artes marciales y, como tal, es la mejor película de artes marciales mixtas que se haya hecho nunca
La película posee una elevada carga dramática que se hace patente desde el principio, el relato funciona  en todos los niveles de una historia netamente masculina, aunque a mitad de película cuando se hacen más frecuentes los combates se nota un descenso en ese aspecto, para resucitar con más fuerza en el tramo final.
La clásica historia norteamericana de sufrimiento hacia el éxito se hace doblemente patente en esta ocasión, la comparación con The Figther es inevitable, pero esta cinta se sostiene en el reparto por sobre el notable despliegue particular anterior.
Nota aparte la banda sonora, en lo particular “The National” es una banda favoritas, y el cierre que brinda a la cinta lo eleva a lo coral, a lo cercano al drama de la opera. Simplemente notable.

1.       1. DRIVE

Ryan Gosling como un conductor solitario, anónimo y parco en palabras que, como los violentos héroes del western y los thrillers de los 60 y 70, siempre está de paso, intentando no implicarse en la vida de los demás, hasta que ocurre algo y se ve obligado a actuar, desatando un baño de sangre. No nos dejemos engañar por el título, “Drive” no se trata de una película centrada en persecuciones, aunque hay estupendas secuencias con coches, en las que prima más la tensión, la sorpresa y la emoción que la ruidosa espectacularidad. Es una clara apuesta por un cine de acción de la vieja escuela, directo y contundente, con la inspirada subtrama romántica para provocar el cambio en el protagonista, pero esto no significa que se descuiden los personajes. En realidad es uno de los puntos fuertes, un abanico de personajes arquetípicos construidos con inteligencia y humor, que cobran vida en manos de un elenco acertadísimo;
"Drive" es un festival para los sentidos, con ese tufillo de filme de culto con aires de independiente y personal, gracias al sello de su especial director, que no duda en utilizar la cámara lenta para subrayar situaciones clave, estados de ánimo de los personajes e instancias de enorme suspenso, acompañadas por canciones que funcionan a la perfección, remarcando "Night call" de Kavinsky & Lovefoxxx en los títulos de inicio, luego de un intenso prólogo de 10 minutos, y el track "A real hero" de College & Electric youth, que acompaña el final y los créditos de cierre.

7 de mayo de 2011

Review: "SUPERJAIL" (2011)



Barroco, hiperagresivo, grotesco... Pero lleno de vida.

Superjail es otro balbuceo de creatividad cruelmente arrojado del vientre de Adult Swim, cuyas producciones se encuentran acostumbradas a lanzar beligerantes productos de animación, joyas actuales desconocidas, de las cuales, estoy seguro, llegará su enorme momento de gloria en un instante más temprano que nunca.

Dentro de las obras reconocidas de Adult Swim se encuentran (The Venture Bros, Moral Orel, Superjail, Eagleheart y otros)


Superjail es un frenesí de animación, amparado en un sistema carcelario ultramoderno dirigido por The Warden, una suerte de alcaide tipo Willy Wonka con problemas de consumo de psicotropicos. En dicha cárcel funciona un submundo irreal de particularidades sin cabeza que van desde un guardia transexual, gemelos con poderes especiales, una pareja de presidiarios homosexuales, un doctor carnicero, etc.

El mayor defecto de Superjail es su duracion. Breves entregas de 10 minutos de maravillosas y delirantes historias. Alguna vez lei que ver Superjail era similar a conocer ' Mil y una maneras de morir', puesto que el descarnado espectaculo de masacre mediante el cual Jailbot u otro evento se deshace de los reos termina siendo absolutamente dantesco.
Gore, humor, incorreccion...

Pero del bueno.
10/10 reosdecapitados awards

10 de abril de 2011

Review: Bob's Burger (2011)


Escribo sobre este pedazo de comedia antes de que los rumores de cancelación se hagan cierto (aunque fuerte son los rumores también de una second season).

Esta serie nueva de Adult Swim, no tiene nada de especial que la haga una joya entre sus pares, es más posee muchos elementos de series de familias promedio (Los Simpsons, Family Guy, etc), pero lo que a modo muy personal la hace distinto es lo mucho, pero mucho, que se parecen los personajes a la familia de este humilde escritor.

Aquella demencia familiar presente en todos los personajes se encuentra tan presente en mi familia, que me hace botar risotadas de identificación únicas. Y no solo se parecen en su personalidad, sino que presentan ciertas semejanzas que hacen dudar de la originalidad de su autor, pues muchas veces creo que existen cámaras en mi casa, pues, por ejemplo, Bob es igual que Linda, gritona con una voz única y con salidas tan, pero tan, peculiares que dudarían de su lucidez mental.

Por útimo, los hermanos, los 3, son el resumen de la demencia de las conversaciones que sostenemos entre yo y mi hermano, con muchos gritos y expresiones sin sentido. Bob Burger, sin ser una gran serie presenta personajes muy frescos y diálogos aún más refrescantes. Los tres hermanos refieren a la generación actual, una juventud sin rumbo, demente, pero buena onda.

Recomendada para aquellas mandíbulas ligeras ansiosas de botar una simple carcajada y pasar un buen rato.

Calif: 7/10

9 de enero de 2011

Reseñas a la Rápida: "127 Hours" (2010)


En la tradición del cine claustrofobico, y de las historias centradas en la capacidad de un solo actor, arriba la interesante y dinamica apuesta de Mr. Boyle, "127 hours". Narración que surge de la adaptación de un caso de la vida real de Aron Lee Ralston, el escalador que se vio obligado a tomar drásticas medidas al quedarse atrapado al interior de unas grietas en un cañon aislado en Utah, con poca agua y comida.

La esencia de la cinta no reside en el hecho de que el protagonista se encuentre atrapado, sino en su apasionante viaje interno que reside en las culpas y responsabilidades que decaen en su persona. El mensaje de "127 Hours" es un mensaje de vida, de elegir luchar y de mirar hacia adelante aun cuando los obtaculos sean gigantes. James Franco logra cautivar a la audiencia aún en sus momentos más lunaticos, el carisma de su personaje y la entereza mental con la que decide enfrentar su situación lo hacen un personaje entrañable del 2010.

Por último, agradecemos a Boyle y su interés por brindar un producto que juega con lo amigable y dinamico, pues el relato no deja de ser agobiante y angustiante, pero en las manos del director logra convertirse en una narración fresca y fácil de seguir.


Recomendable cinta. Calif: 7/10

27 de diciembre de 2010

Ranking: LAS 10 MEJORES PELICULAS DEL 2010



Ranking elaborado a partir de peliculas que llegaron a Chile a la fecha.

10. “Easy A”(2010)

Refrescante comedia para un insípido año 2010 en materia de comedias. Esta cinta posee una personalidad propia, se alimenta de muchos lugares comunes pero se individualiza en la protagonista, Emma Stone, quien sorprende con su calidez y desplante, interesante actriz para poner un ojo encima este 2011. Comedia inteligente que juega en el limite del doble sentido pero nunca cae en lo chabacano. Un soplo de juventud, en un 2010 en extremo repetitivo en cuanto a humor en el cine.

9. “How to Train Your Dragon” (2010)

La entrega de Dreamworks no solo sorprende por su energía y desplante, a lo cual ya nos tenía acostumbrados, sino también por la construcción de un relato que funciona en muchos niveles literarios y de composición. La clásica historia de “muchacho-conoce-animal-y-lo-domestica” adquiere una fresca reinterpretación en la historia del desgarbardo Hipo, hijo del jefe vikingo de la aldea, quién demasiado débil y demasiado inteligente para seguir las tradiciones de batalla nordicas escapa, encontrándose frente a frente con un dragón a quien auxilia y cura. El resto de la historia es predecible, pero no por eso menos atractivo.

La propuesta gráfica es notable y con muchos detalles. Las escenas aéreas le brindan mucha fluidez y velocidad a una cinta de grata sorpresa durante este año, cuya mayor virtud es saber utilizar los atributos técnicos y de guión que posee.

8. “Shutter Island” (2010)

Que Leonardo di Caprio aparezca dos veces en este ranking no es coincidencia. La selección de papeles en los que decide participar se eleva al nivel de la excelencia, Shutter Island cumplía con ese rol, no solo por la tentación de ver a Scorsese haciendo un thriller psicológico, sino por la desquiciada idea que corre detrás del guión un investigador privado mentalmente alterado como a quienes investigas, residentes del manicomio de Shutter Island.

La fotografía de la cinta es de lo mejor del año, a la altura de “Inception”. Efectos especiales correctamente utilizados y música de apoyo ejecutada a la perfección. Lo mejor de Shutter Island es que es una de esas películas que uno se ve obligado a verlas nuevamente, pues es la única manera de atar cabos sueltos que quedan en el camino. Enviciante desde la primera escena, es imposible detenerse hasta devorar el final.

7. “The Town” (2010)

Una cinta de bandas delictivas de las buenas. Con todos aquellos elementos sabrosos que perduran en la historia, buen reparto, buenos diálogos, buena historia. Reúne aquellos factores que mira la Academia al momento de tomar en cuenta los nominados año tras año. El filme de Affleck hace bien su pega, narrándonos un cuento de policías y ladrones anclados en tradiciones familiares y sin sabores del “rubro”.

Muy bien logradas escenas de tiroteos y de acción, la actuación de Jeremy Renner es nuevamente notable. A ponerle un ojo.

6. “Buried” (2010)

Rodrigo Cortés se las manda. Su recién segunda cinta es una apuesta muy atrevida, pues la historia transcurre dentro de un ataúd donde un norteamericano permanece encerrado y enterrado bajo tierra. La idea de un argumento centrado en un solo personaje no es nueva ni tampoco pretende serlo, lo nuevo acá es lo bien que uno encaja con la historia. La clave es jugársela por la historia, asumir el cuento de que Ryan Reynols se encuentra capturado a bajos metros del suelo y puede comunicarse efectivamente por celular con sus secuestradores.

El filme no solo es angustiosamente claustrofóbico sino que relatado con una inusitada agilidad y dinámica que por instantes te olvidas que toda la vida de la película pasa dentro de una caja. Los últimos minutos de la cinta son chocantes, dramáticos, emotivos… con un final que deja con un terrible sabor a desesperación y angustia, que oprime irremediablemente el pecho.

5. “Scott Pilgrim Vs The World” (2010).

La adaptación del retrato generacional que resulta ser los 6 tomos de la novela gráfica de Scott Pilgrim, se encontraba ante un gran desafío, la reciente fanaticada que devora los comics de Brian Omalley. No todos quedaron conformes con la entrega al cine llevada a cabo por el talentoso Edward Wright, yo no pertenezco a ese grupo. Es cierto, existen cambios, cortes y omisiones en la cinta, pero que son ampliamente justificados por los recursos visuales aprovechados a la perfección por el equipo de edición y por el giro humorístico que se priorizó dar al filme.

Michael Cera se mueve a la perfección en el papel de Scott, un veinteañero amante los videojuegos y despreocupado por la vida, y ese quizás es uno de los puntos más fuertes que tiene esta cinta. Su casting es tan meticuloso que cuesta pensar en otro actor en el panorama hollywoodense que podría haber llevado a cabo los papeles designados, el acierto en el reparto es contrarrestado con algunas escenas y diálogos comprensibles para los amantes del comic. Aún así, “Scott Pilgrim vs The World” estruja al máximo todos los recursos que posee, y además posee una banda sonora seleccionada con pinzas. Notable.

4. “The Social Network” (2010)

Fiel retrato de nuestra idiosincrasia actual. Si bien este relato se centra en el mundo de Facebook, funciona extrapolándolo a cualquier contexto donde las relaciones sociales existen en la actualidad. Como película la cinta es notable, sus diálogos, guión, edición. Pero donde toma fuerza el discurso de Fincher es en su elemento como crítica social a una sociedad obsesionada en medirlo todo, en configurarlo todo, en relativizar nada, bajo este contexto es que “The Social Network” nos habla finalmente de las relaciones humanas, en especial de aquella motivada por la amistad y la camaradería. Ambos valores quedan disminuidos a una expresión minima en tanto el protagonista desvirtua todo aquello que se muestra ajeno a su “invención”.

Agreguemos algo más, que también vale destacar, tenemos un conjunto de personalidades que utilizando el mismo sistema de comunicación reflejan intereses diferentes, esta el oportunista, el resentido, el solitario, los fans, compartiendo e intercambiando información, verdades y engaños. Y esta combinación no siempre es inteligente, no siempre tienen sentido, no todo va con todo. Las especificidades del ser humano, lo que lo hace único, no puede medirse, ni combinarse mediante un código numérico. Es por eso que tanto número confunde, que el espectador extraña un poco la emoción, acá no hay beso, no hay llanto, pero las emociones están ahí, se dejan apenas entrever entre tanto porcentaje, algo agazapadas, y temerosas.

Nada mejor que lanzar una crítica al corazón bombeante de nuestra sociedad y hacerlo de manera contingente, pues el final de la película se sigue construyendo, hoy día, en cada segundo.

3. “Toy Story 3” (2010)

¿Qué más se puede decir de la gente de Pixar a estas alturas? Soy uno de los muchos varones que lloraron a moco tendido en el cine viendo la entrega final de esta historia de juguetes que empezó hace más de 10 años. La tercera parte de esta cinta nos resume aquello que ha hecho tan grande a las cintas animadas de Pixar, una buena historia que se cuenta de la manera correcta y que funciona tanto para grandes chicos. El dilema al que se enfrentan en esta ocasión no es menor, es el eterno dilema de la raza humana, enfrentados a su supervivencia, a su existencia, ¿cuál es nuestra capacidad de trascender?.

“Toy Story 3” nos entrega un relato de vida y muerte narrado de un modo entretenido y apto para niños, pero que en el fondo esconde dramas dignos de la mejor cinta. Es por lo mismo que se hace imposible comparar a Toy Story con sus pares animados, pues no tiene parangón en la comparación ni parámetro similar para establecer una medición. La gran virtud de esta saga fue crear un submundo de personajes principales y secundarios con los cuales es imposible no identificarse ni no hacerlos propios, es por eso que en el emotivo y precioso final es una tarea titánica contener las lagrimas de alguna manera. Bonita Terapia resulta escarbar en nuestra niñez y aquellos juguetes que tan felicidad nos brindaron.

2. “Inception” (2010)

Vale la pena ver “Inception” una, dos, 3 veces. Fijarse en cada detalle, en las concatenaciones entre sueños, ilusiones y pesadillas. Hacer un esfuerzo sobrehumano por fijar reglas fijas para entender donde termina el sueño y comienza el sub-sueño, y donde dará paso finalmente a la realidad. Si existe una película que deja hablando a la audiencia, discutiendo las interpretaciones, reformulando sus concepciones, esa película es “Inception”. Densa, profunda y severa, así como debe serlo cualquier aventura que intente posarse en el Mundo de Los Sueños.

Internarse en el mundo de la conciencia humana era un riesgo a correr solo en estos tiempos, donde existe ya una tecnología y efectos especiales que permitiría hacerlo sin terminar trasquilados en el intento. Nolan se gradúa acá de director serio y con visión propia. En vez de querer hacernos fácil el entendimiento de su guión, insiste con insertar elementos de complejidad en su argumento, así como la contingencia se transforma en doble contingencia, e incluso triple. Cabe agregar que las reglas y normas internas de este relato de fantasía son endebles y están mal elaboradas. Nolan confunde la mente con el subconsciente, o lo racional con la inasible materia de los sueños. Hubiera sido realmente fabuloso que estableciera mejor los límites y el camino a seguir. Díficil es siempre hacer relatos sobre sueños, en los cuales las reglas queden igual de claras para todos.

Gran parte de ese mérito recae en Leonardo Di Caprio, cuyo papel, sin ser exigente, recrea con enorme veracidad la sólidez de un personaje principal en el que recaen finalmente todos los síntomas que afligen a los personajes y escenarios de la cinta.

A su alrededor, un plantel de secundarios de auténtico lujo (Ken Watanabe, Ellen Page, Michael Caine, Tom Berenger, Pete Postlethwaite) en el que brillan con especial intensidad Joseph Gordon-Levitt (protagoniza la asombrosa pelea en el edificio que se vuelca), Tom Hardy (dando vida a un estupendo personaje que podría tener su propia película), Cillian Murphy (al que curiosamente Nolan vuelve a encapuchar, como en las dos entregas de Batman) y Marion Cotillard (una femme fatale en toda regla, irresistible y peligrosísima).


1. “Black Swan” (2010)

Pocos entenderán que éste es el peak de la carrera de Darren Arenofsky, un producto integro, que logra combinar los mejores aprendizajes de sus cintas anteriores, ya sea el relato personal y protagonico de “The Wrestler”, como la resolución de las tensiones que desarrollaba en “Requiem for a Dream”, a esto se le suma la caracterización de personajes mentalemente inestables como el de “Pi: Fe en el Caos”, donde sus protagonistas limitan en lo racional de sus actos y el espectador se desdobla por lograr identificar sus ambiciones y razones en la pantalla.

Todo eso, sumado a notables interpretaciones, es lo que hace de “Black Swan” la película del año, su composición genera primero un revuelo en lo que a debe primar en Hollywood hoy en día, es decir, un cine donde la visión del director prime por sobre los intereses comerciales, pues finalmente esta cinta es una bocanada de aire muy personal de Arenofsky donde mezcla elementos irreales tan clásicos de su cine con ideas, relatos, narraciones que de por si son cruelmente reales. “Black Swan” tiene gore, drama, amor, ciencia ficción y cuerpo. Sobre todo mucho cuerpo. Y tal como el cine de Arenofsky lo dicta, los últimos 10 minutos de sus cintas son de catarsis, de argumentos, de imagenes, de sensaciones. Sobretodo de sensaciones. El gran triunfo de Aronofsky y de Portman se condensa en los últimos 10 minutos de la cinta, cuando Nina finalmente se convierte en el cisne negro. Es ahí donde la transformación de la delicada Portman es impresionante: es ahí cuando descubrimos que Aronofsky ha logrado sacar de Portman lo que la misma Nina se autoexige: la perfección.

Sin ser un fanático de la Portman-actriz, consigue acá su mejor interpretación, una suerte de Carrie de nuestros tiempos, atosigada por los tormentos de su madre, pero más que nada por sus demonios personales que la llevan a mostrar lo peor de si misma. Pocas veces una cinta tan oscura como “Black Swan” logra ser tan brillante para eclipsar incluso a tan notables trabajos como el TOP 3 de este ranking.

SALUDOS. CHAMELO.

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Pura locura de Mr. West